El Modelo de Proceso MOVE es un marco de liderazgo cíclico de cinco pasos diseñado para mantener las necesidades humanas en el centro de la gestión de proyectos.
Ayuda a los project managers a mantener el equilibrio emocional, identificar y analizar necesidades, desarrollar estrategias efectivas y sostener el progreso, manteniéndose siempre listos para reiniciar el ciclo cuando cambian las circunstancias.
1. Establecer la integridad emocional
Antes de abordar las necesidades de los demás, el/la project manager debe asegurar su propio equilibrio emocional y neutralidad.
Esto incluye:
Reconocer los propios desencadenantes emocionales y señales de estrés
Detectar “emociones prestadas” absorbidas de otras personas
Identificar posibles conflictos de interés
Anticipar situaciones que puedan desafiar la estabilidad emocional
El concepto de “batería de integridad” entiende la estabilidad emocional como una fuente de energía finita que necesita recargarse mediante reflexión, mindfulness y autocuidado.
Cuando esta batería se agota, disminuyen la empatía y la capacidad de tomar perspectiva.
2. Identificar necesidades
Una vez emocionalmente centrado, el líder se enfoca en descubrir las necesidades reales detrás de las expresiones superficiales.
Aspectos clave:
Distinguir necesidades de emociones y estímulos externos
Reconocer cuándo las emociones provienen de la dinámica grupal
Practicar la escucha activa, adaptar la comunicación y crear un espacio seguro
Utilizar herramientas como preguntas directas, preguntas circulares o perfiles de necesidades
Este paso también implica anticipar necesidades futuras antes de que escalen, tanto individuales como del equipo (claridad, autonomía, dirección, propósito).
3. Analizar necesidades
El/la project manager evalúa la prioridad, urgencia y contexto de las necesidades identificadas.
Esto incluye:
Vincular necesidades con valores, factores culturales e influencias sistémicas
Distinguir entre la importancia de una necesidad y su nivel actual de satisfacción
Revisar posibles sesgos cognitivos en la interpretación
Aplicar pensamiento sistémico para identificar causas raíz e interdependencias
Detectar señales de carga en la salud mental y saber cuándo involucrar expertos externos
4. Definir estrategias
Las necesidades identificadas se traducen en acciones claras y sostenibles, equilibrando factores internos (mentalidad, valores) y externos (entorno, recursos).
Principios clave:
Evitar soluciones apresuradas — utilizar pausas reflexivas
Ver los conflictos como oportunidades de innovación y cohesión
Buscar compromisos significativos o soluciones ganar-ganar
Aplicar la “Estrategia Cero”: comenzar siempre con validación emocional antes de proponer soluciones
Empoderar al equipo para desarrollar sus propias capacidades de resolución de conflictos
5. Mantener el impulso
Las necesidades, la motivación y el clima del equipo evolucionan con el tiempo. Este paso asegura la alineación continua mediante:
Realizar “pulse checks” y retrospectivas regulares
Integrar “puntos de empatía” en fases del proyecto y stage gates
Ajustar estrategias según cambien las condiciones
Volver al paso 1 cuando sea necesario recalibrar la integridad emocional o la confianza
Por qué funciona el Modelo de Proceso MOVE
Porque es cíclico: los líderes pueden entrar o reingresar en cualquier paso según la situación—ya sea para recuperar equilibrio antes de un conflicto, identificar nuevas necesidades durante el proyecto o reactivar la motivación tras un hito.